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Informes y Noticias

A continuación se incluyen diversos informes de organismos oficiales y algunas artículos de prensa, en cada caso hemos incluido un pequeño resumen pero pinchando podéis acceder al documento original.


INFORMES OFICIALES.

En abril de 2006 la sección alemana de la AIMPGN realizó un informe que rebate gran parte de los resultados del resto de estudios realizados. Entre sus afirmaciones se encuentra que entre 50.000 y 100.000 liquidadores han muerto hasta 2006. Que entre 540.000 y 900.000 liquidadores han quedado inválidos. El estudio estima el número de víctimas mortales infantiles en Europa en aproximadamente 5.000. Según el estudio sólo en Baviera (Alemania), se han observado entre 1.000 y 3.000 defectos congénitos adicionales desde Chernobyl. Sólo en Bielorrusia, más de 10.000 personas han sufrido cáncer de tiroides desde la catástrofe. El número de casos de cáncer de tiroides debidos a Chernobyl previsto para Europa (excluida la antigua Unión Soviética) se sitúa entre 10.000 y 20.000, entre otras.

    En respuesta al informe del Fórum de Chernobyl, Greenpeace encargó un informe a un grupo de 52 científicos de todo el mundo. En este informe se estima que se producirán alrededor de 270 000 casos de cáncer atribuibles a la precipitación radiactiva de Chernobyl, de los cuales probablemente alrededor de 93.000 serán mortales; pero también se afirma que "las cifras publicadas más recientemente indican que sólo en Bielorrusia, Rusia y Ucrania el accidente podría ser responsable de 200.000 muertes adicionales en el periodo entre 1990 y 2004". Blake Lee-Harwood, director de campañas de Greenpeace, cree que poco menos de la mitad de las víctimas mortales totales se podrán atribuir al cáncer, y que "los problemas intestinales, los del corazón y del sistema circulatorio, los respiratorios, los del sistema endocrino, y especialmente los efectos en el sistema inmunológico también causarán muchas muertes".

    Este estudio (en inglés The Other Report on Chernobyl, "El Otro informe sobre Chernobyl") se realizó en 2006 a propuesta del Partido Verde europeo.

    En él se destaca que el informe del Fórum de Chernobyl sólo tomó en consideración las áreas con exposición superior a 40.000 Bq/m², existiendo otros países donde hay contaminación con niveles inferiores a ese valor (Turquía, Eslovenia, Suiza, Austria y Eslovaquia). Se indica que el 44% de Alemania y el 34% del Reino Unido también fueron afectados. También se señala que se necesita un mayor esfuerzo de investigación para evaluar las incidencias de cáncer de tiroides en Europa, prediciendo de 30.000 a 60.000 muertes sólo por cáncer debidas al accidente así como un aumento de entre 18.000 y 66.000 casos de cáncer de tiroides sólo en Bielorrusia. Según este informe se ha observado un incremento medio del 40% de tumores sólidos en Bielorrusia. Además señala que la inducción de cataratas y las enfermedades cardiovasculares tienen conexión con el accidente.

    En septiembre de 2005, el informe del Fórum de Chernobyl (en el que participan entre otros el OIEA, la OMS y los gobiernos de Bielorrusia, Rusia y Ucrania) estimó que el número total de víctimas que se deberán al accidente se elevará a 4000 (mejor estimador). Esta cifra incluye los 31 trabajadores que murieron en el accidente, y los 15 niños que murieron de cáncer de tiroides. Todos ellos forman parte de las 600.000 personas que recibieron las mayores dosis de radiación.

    La versión completa del informe de la OMS, adoptado por la ONU y publicado en abril de 2006, incluye la predicción de otras 5.000 víctimas entre otros 6,8 millones de personas que pudieron estar afectados, con lo que se alcanzarían las 9.000 víctimas de cáncer.

    Entre otras críticas, en el año 2006 Alex Rosen expresó sus dudas acerca del informe por considerar que los datos del mismo son anticuados y no toman en cuenta más que las repúblicas ex-soviéticas. Otra crítica expuesta por grupos antinucleares se refiere al acuerdo que une al OMS y al OIEA y que obliga a la primera a consultar y consensuar previamente sus informes relacionados con sus competencias con el OIEA.

    La Agencia para la Energía Nuclear presentó en 2002 un estudio en el que indica que tras la respuesta de la Unión Soviética ante el accidente de Chernobyl se produjeron un total de 31 muertes, una debida a una explosión, una segunda debida a una trombosis, una más debida a quemaduras y 28 debidas a la radiación.

    Un total de 499 personas fueron hospitalizadas, de las que 237 tenían síntomas de haber sido expuestos de forma importante a las radiaciones perteneciendo los 28 muertos a este último grupo.

    En el informe se citan dos estudios diferentes en los que se cifra el posible incremento del número de cánceres en el futuro. También se enfatiza el hecho de que el número de cánceres de tiroides entre los niños aumentó de una forma importante en Bielorrusia y Ucrania debido al accidente de Chernobyl. En el periodo de 1986 a 1998 el número de cánceres con respecto al periodo de 1974 a 1986 se había incrementado en 4.057 casos de cáncer de tiroides en niños. Prácticamente todos los casos fueron en niños nacidos antes del accidente.

      El informe del Comité Científico de Naciones Unidas sobre los Efectos de la Radiación Atómica (UNSCEAR) destaca la muerte en las primeras semanas de 30 empleados de la central o bomberos, de los 600 empleados de emergencias que se encontraban en la central esa noche, dolencias debidas a las radiaciones en 134, la evacuación de 116 000 personas de los alrededores de la central y la relocalización de unas 220 000 personas. El informe afirma que se observó un incremento significativo en la incidencia de cáncer de tiroides en los niños. También se informa de un incremento en otros efectos no relacionados con un detrimento en la salud, como un incremento en las muertes violentas y los suicidios.


      NOTICIAS.

      Especial del diario El mundo con motivo del 25 aniversario de la catástrofe. Especial atención al apartado "Los niños: Nacer en una tierra contaminada".

      En agosto de 2010, nuevos hallazgos científicos sugieren que los efectos de la explosión en Chernobyl han sido subestimados.

      Una serie de estudios publicados por expertos independientes indican que, en contradicción con conclusiones anteriores, las poblaciones de animales disminuyen en la zona de exclusión que rodea al sitio donde funcionaba la antigua central nuclear soviética, y que los efectos de la contaminación radiactiva después del estallido han sido "abrumadores". 

      El 25 de abril de  2006 Koïchiro Matsuura, director general del a UNESCO, declaraba: es evidente que la cooperación mundial resulta imprescindible para tratar las consecuencias de una catástrofe de dimensiones internacionales como la de Chernobyl, cuyas consecuencias perdurarán durante decenios.

      Bielorrusia es el país más afectado por la catástrofe nuclear de Chernobyl, ocurrida en la vecina Ucrania en abril de 1986: 2,5 millones de personas vivían en la zona contaminada por la nube radiactiva (el 23% de la superficie bielorrusa). A modo de una piel de leopardo, el cesio, el estroncio y, en menor medida, el plutonio forman manchas sobre el territorio, especialmente en las regiones de Gómel y Magiliov. Ante una tragedia desbordante, el régimen del presidente Alexandr Lukashenko ha optado por "aprender a vivir con Chernóbil".

        Los programas de reasentamiento y rehabilitación lanzados con los criterios soviéticos resultaron ser insostenibles después de 1991; la financiación de los proyectos disminuyó, con lo cual muchos de ellos quedaron abandonados y sin terminar, y muchas de las prestaciones prometidas dejaron de contar con el respaldo financiero necesario.